LA SARTÉN POR EL MANGO

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Regalo al final.

Imagina que vendes sartenes.

Entra una señora mayor.

Mira unas cuantas.

Las toca, las compara…

¿Quiere una sartén buena?

No.

¿Quiere que no se le peguen los huevos?

Tampoco.

¿Hacer buenas tortillas?

Más cerca...

Pero no del todo.

Lo que quiere es que:

(redoble de tambores...)

Sus nietos le digan que qué buenas están sus tortillas.

Y ni siquiera eso…

Lo que quiere es que le digan que,

las suyas, son mejores que las de

la otra abuela.

Eso es lo que realmente quiere.

Y... ¿sabes qué?

Que eso es lo que tú deberías vender:

Lo que de verdad quiere tu cliente.

Porque entender eso cambia muchas cosas en un negocio:

Precios, publicidad, comunicación…

Y ventas, sobre todo ventas.

Entenderlo es, simplemente, pasar a tener la sartén por el mango.

A lo mejor no vendes sartenes, por eso te haré un regalo.

Si no sabes cómo aplicar lo anterior en tu negocio, o no del todo:

hay una técnica muy simple.

Tan simple que parece una tontería.

Y funciona sorprendentemente bien.

Te la cuento por email:

¿Qué recibirás?

Una técnica sencilla (te llevará 3 minutos entenderla) para que

sepas qué vendes realmente.

O sea, para que no te despistes,

y vendas más.

Que a lo mejor tienes un gimnasio y piensas que la gente va ahí a ponerse en forma... y no es así.

O que cenan en tu restaurante porque está todo muy bueno.

Y tampoco.

¡Ah!... y también intentaré venderte algo... que esto está lleno de muchos "ostras... esto no se me había ocurrido” que te vendrán muy bien.

Ya sabes, aquí: